El plasma es el cuarto estado de la materia y de hecho es la forma más común de la materia, comprendiendo más del 99% del universo visible. Todos conocemos los estados de la materia sólido, líquido y gas y estamos familiarizados con el paso de un estado a otro al añadir o eliminar energía, por ejemplo cuando aplicamos calor y se evapora el agua o cuando la enfriamos y se forma el hielo. Desde un punto de vista físico el plasma es fluido, como un gas, pero una gran parte de las moléculas que lo forman están ionizadas, es decir, han perdido uno o más electrones y están cargadas eléctricamente y no poseen equilibrio electromagnético.
El plasma puede contener electrones, iones positivos, átomos y moléculas de gas neutros, luz ultravioleta y átomos y moléculas de gas excitados que pueden contener una gran cantidad de energía interna. Cuando las partículas neutras excitadas pasan a un estado de energía inferior emiten luz brillante de color entre rosa y morado, dependiendo de los gases que lo componen. Cuando estas partículas que forman el plasma entran en contacto con un material, éste experimenta una serie de reacciones químicas y físicas en su superficie. Si controlamos parámetros como la composición del gas, energía, presión, etc. podemos producir modificaciones específicas en la superficie altamente controlables y precisas.
Los nuevos sistemas incorporan dos modos simultáneos de trabajo
Modo “ ABLATION” - Corte / Reducción: La energía de radiofrecuencia fluye a través del electrodo activo y de retorno dentro del mismo terminal gracias a la solución salina conductora que genera una capa de plasma concentrada alrededor de los electrodos. La capa de plasma consiste en masivas partículas cargadas de gas fuertemente ionizado suficientemente poderoso como para romper los enlaces moleculares orgánicos dentro del tejido y desintegrar rápidamente el tejido molecular a una temperatura relativamente baja de 40-70?C. evitando daños a tejidos circundantes o grandes costras postquirúrgicas.
Modo PLACOAG - Coagulación / Hemostasia: permite el control del sangrado: hemostasia y la coagulación segura en los diferentes procedimientos. .Cuando energía de radiofrecuencia actúa sobre el tejido (incluyendo la sangre), alrededor de la punta del electrodo se genera calor y ondas electromagnéticas que proporciona una inmediata coagulación de la proteína del tejido, sellando de los vasos sanguíneos pequeños. A diferencia de la coagulación térmica basada en muy alta temperatura, la tecnología de Radiofrecuencia con Plasma puede trabajar con una temperatura controlada entre 40-70?C y coagular la estructura helicoidal de las moléculas de colágeno además preservar la vitalidad de las células.
